Cirsa refuerza su apuesta por Perú: expansión controlada en un mercado regulado

18 décembre 2025 - 11:05

Laha anunciado la compra de cuatro casinos en Perú, tres de ellos en Lima y uno en Cuzco, en una operación que confirma la centralidad del país andino dentro de su estrategia internacional. Los establecimientos pasarán a operar bajo las denominaciones Casino New York, Casino Luxor y Casino Pachanga en la capital, y Casino Mystic en la histórica ciudad del sur peruano.

Más allá del número de locales adquiridos, el movimiento resulta relevante por lo que revela sobre el momento que atraviesa el sector del juego en América Latina y sobre el posicionamiento de Cirsa dentro de él. La compañía subraya que se trata de una transacción alineada con su foco de crecimiento selectivo en países plenamente regulados, una expresión que, en el lenguaje corporativo, apunta a estabilidad normativa, previsibilidad fiscal y menor exposición a riesgos políticos.

Perú cumple esas condiciones. En los últimos años ha consolidado un marco regulatorio relativamente estable para el juego presencial y las apuestas, lo que ha atraído a operadores internacionales. Cirsa conoce bien ese terreno: opera en el país desde 1996 y, en 2024, dio un paso significativo al adquirir Apuesta Total, la empresa líder del negocio de apuestas en el mercado peruano. La compra de estos cuatro casinos no es, por tanto, una incursión exploratoria, sino una profundización de una apuesta ya madura.

Otro elemento clave es la forma de financiación. La empresa ha indicado que la operación se realizará con efectivo disponible, sin impacto previsto en el endeudamiento del grupo. En un contexto internacional marcado por el encarecimiento del crédito y la prudencia financiera, este detalle no es menor: apunta a una estrategia de crecimiento que busca mantener el equilibrio entre expansión y solidez financiera.

Desde una perspectiva regional, la operación confirma a Perú como uno de los polos más atractivos del sector del juego en Sudamérica. A diferencia de otros países donde la regulación es cambiante o fragmentada, el mercado peruano ofrece condiciones que permiten planificar a medio y largo plazo. Para Cirsa, esto supone consolidar su presencia en ciudades clave —Lima como centro económico y Cuzco como destino turístico de primer orden— y diversificar su oferta entre público local y visitantes internacionales.

El movimiento también se inscribe en una tendencia más amplia: la internacionalización selectiva de empresas españolas en América Latina, ya no basada en expansiones masivas como en décadas pasadas, sino en operaciones quirúrgicas, focalizadas y financieramente controladas. En ese sentido, Cirsa parece optar por crecer allí donde ya dispone de conocimiento del mercado, estructura operativa y una regulación clara.

Queda por ver cómo evolucionará el sector en los próximos años, especialmente en lo relativo a la competencia, la digitalización del juego y las exigencias en materia de responsabilidad social. Por ahora, la adquisición de estos cuatro casinos refuerza la posición de Cirsa en Perú y envía un mensaje claro: la compañía apuesta por crecer sin ruido, en mercados donde las reglas del juego —en sentido literal y figurado— están bien definidas.

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