El presidente del gobierno aragonés, Jorge Azcón, convoca comicios anticipados después de que la formación ultraderechista rechazara los Presupuestos de 2025, rompiendo el acuerdo parlamentario que sustentaba al Ejecutivo del Partido Popular desde mayo de 2023.
Aragón celebrará elecciones autonómicas anticipadas el próximo 8 de febrero tras la decisión del presidente del gobierno regional, el popular Jorge Azcón, de disolver el Parlamento autonómico ante la imposibilidad de aprobar los Presupuestos de 2025. El anuncio se produjo el pasado viernes después de que Vox confirmara su rechazo definitivo a las cuentas públicas presentadas por el Ejecutivo aragonés, bloqueando la tramitación parlamentaria de un proyecto presupuestario valorado en más de 6.800 millones de euros. Esta convocatoria electoral convierte a Aragón en la cuarta comunidad autónoma gobernada por el Partido Popular que adelanta comicios en menos de tres meses, después de Extremadura, Castilla y León y Andalucía.
La ruptura entre PP y Vox en Aragón responde a un mismo patrón que se repite en otras comunidades autónomas donde ambas formaciones mantenían acuerdos parlamentarios. Alejandro Nolasco, portavoz de Vox en las Cortes de Aragón, justificó el rechazo a los Presupuestos argumentando que el gobierno de Azcón «no ha querido escuchar las propuestas» de su formación y acusó al presidente popular de «priorizar el acuerdo con el PSOE» en determinadas políticas autonómicas. Esta acusación fue rechazada categóricamente por el Ejecutivo aragonés, que negó cualquier negociación presupuestaria con los socialistas y responsabilizó exclusivamente a Vox del bloqueo institucional.
Azcón rechaza la mano tendida del PSOE
El Partido Socialista Obrero Español aragonés ofreció su apoyo parlamentario para aprobar los Presupuestos de 2025, propuesta que el presidente Azcón rechazó públicamente calificándola como un intento de «condicionar» la política del gobierno popular. Javier Lambán, expresidente socialista de Aragón entre 2015 y 2023, había manifestado días antes de la ruptura definitiva que su formación estaría dispuesta a facilitar la aprobación de las cuentas «si el gobierno de Aragón se compromete a mantener las políticas sociales» desarrolladas durante la etapa socialista, especialmente en sanidad y educación.
El rechazo de Azcón a la oferta socialista evidencia el dilema político del PP aragonés, atrapado entre mantener su identidad conservadora rechazando cualquier acuerdo con la izquierda o aceptar el apoyo del PSOE arriesgándose a un desgaste electoral ante su electorado más conservador. Fuentes del gobierno aragonés consultadas por medios regionales confirmaron que «no se han mantenido conversaciones» con el PSOE para negociar apoyo parlamentario, descartando esta opción como «inviable políticamente» para un ejecutivo que se presentó como alternativa al socialismo tras las elecciones de mayo de 2023.
Pilar Alegría, portavoz del gobierno central y ministra de Educación, compareció el sábado en un acto del PSOE aragonés para criticar la gestión de Azcón y responsabilizar al PP de la inestabilidad política autonómica. «El gobierno de Aragón ha demostrado su incapacidad para gobernar y su incompetencia», afirmó Alegría, argumentando que la convocatoria anticipada representa «un fracaso político» del presidente popular que «prefiere irse a elecciones antes que dialogar» con formaciones progresistas. Esta intervención confirma que el PSOE centrará su campaña electoral en denunciar la supuesta mala gestión del PP durante los veinte meses de gobierno autonómico.
El PP no replica el acuerdo valenciano
El Partido Popular aragonés ha descartado replicar en Aragón el modelo de gobierno de coalición formalizado con Vox en la Comunidad Valenciana, donde ambas formaciones firmaron un acuerdo de gobierno hace dos semanas tras el bloqueo institucional provocado por la negativa ultraderechista a investir al candidato popular Carlos Mazón. Dirigentes populares aragoneses consultados justificaron esta decisión argumentando que «las circunstancias políticas en Aragón son diferentes» a las valencianas y que el electorado aragonés «no aceptaría un gobierno de coalición» con Vox después del rechazo ultraderechista a los Presupuestos.
Roberto Bermúdez de Castro, vicesecretario de Coordinación Autonómica y Municipal del PP nacional, visitó Zaragoza el pasado jueves para reunirse con la dirección regional del partido y coordinar la estrategia electoral de cara a los comicios de febrero. Según revelaron fuentes populares a medios aragoneses, Bermúdez de Castro trasladó a Azcón el respaldo explícito de Alberto Núñez Feijóo a la decisión de convocar elecciones anticipadas, confirmando que el líder nacional del PP considera prioritario «recuperar la estabilidad institucional» en Aragón mediante una mayoría absoluta popular que evite futuras dependencias parlamentarias de Vox.
El escenario electoral aragonés presenta incógnitas sobre la posible reconfiguración del mapa parlamentario autonómico. Las encuestas más recientes, realizadas antes de la ruptura PP-Vox, otorgaban al Partido Popular aragonés una horquilla de entre 30 y 32 diputados de los 67 que componen las Cortes de Aragón, insuficientes para alcanzar la mayoría absoluta fijada en 34 escaños. El PSOE de Aragón oscilaría según estos sondeos entre 24 y 26 diputados, mientras que Vox obtendría entre 7 y 9 representantes, Podemos entre 3 y 4, y la formación aragonesista Chunta Aragonesista mantendría sus 2 diputados actuales.
Extremadura abre el ciclo electoral
La convocatoria de elecciones en Aragón se produce una semana después del adelanto electoral en Extremadura, donde la presidenta popular María Guardiola convocó comicios para el 21 de diciembre tras el bloqueo de Vox a los Presupuestos autonómicos. Este calendario electoral autonómico se concentra además con las elecciones andaluzas previstas para marzo y las castellanoleonesas aún sin fecha definida, configurando un escenario de movilización electoral continua que el PP considera favorable para «recuperar mayorías absolutas» que eliminen dependencias parlamentarias de formaciones minoritarias.
Jorge Azcón justificó la convocatoria anticipada argumentando que Aragón «necesita estabilidad presupuestaria» y que resulta «imposible gobernar sin presupuestos aprobados» durante todo el ejercicio fiscal de 2025. El presidente aragonés descartó prolongar la situación de prórroga presupuestaria, afirmando que esta fórmula «condena a Aragón al inmovilismo» y perjudica especialmente el desarrollo de políticas en sanidad, educación e infraestructuras que requieren dotaciones específicas no contempladas en las cuentas prorrogadas de 2024.
La campaña electoral aragonesa se desarrollará durante un periodo inusualmente breve de apenas cuatro semanas, situación excepcional que obligará a los partidos a concentrar sus esfuerzos de movilización en un tiempo récord. Los analistas políticos consultados anticipan que la participación electoral podría verse afectada negativamente por la proximidad con las festividades navideñas y la fatiga electoral acumulada tras múltiples procesos electorales en menos de dos años.