¿Madrid desea ser la Miami de Europa?

12 décembre 2025 - 19:03

Hay quienes observan la transformación que experimenta Madrid y notan que la capital española, en aras de convertirse en una ciudad global, al estilo de Miami, se expone a perder su esencia e identidad. La corresponsal de Le Monde, Isabelle Piquer, ha publicado esta semana un artículo sobre el próximo cierre del emblemático Café Central de Madrid.

Probablemente el Café Central sea reubicado en el Ateneo de Madrid, pero este es el signo visible de una cuestión más profunda: Madrid es una ciudad en transición, se enfrenta a una rápida gentrificación y su transformación trae oportunidades, pero también entraña riesgos y grandes desafíos.

El diario Le Monde se ha hecho eco del próximo cierre del icónico local de jazz madrileño Café Central y de su eventual reubicación. La decisión, dice, ha generado fuertes reacciones y se toma como una señal más de que Madrid está cambiando, “impulsada por la ambición de consolidarse como una ‘ciudad global’”.

El local cerrará el próximo año, “víctima de la especulación inmobiliaria que se ha convertido en un telón de fondo constante en la capital española”. El Café Central existe desde 1982 y está ubicado en el número 10 de la Plaza del Ángel, próxima a la Plaza de Santa Ana. El Central “es toda una institución”. “Se han celebrado allí más de 14.500 conciertos ante cerca de 1,3 millones de espectadores. En 2002, la revista estadounidense DownBeat lo incluyó entre los mejores locales de jazz del mundo”, precisa Le Monde.

El anunció del cierre del Café Central produjo la movilización ciudadana y la presión o reclamo social ha permitido retrasar el cierre hasta enero o febrero del próximo año. «Esta movilización refleja también una inquietud más amplia ante la rápida transformación de la capital», señala Le Monde. El medio francés destaca que la capital española está recibiendo población foránea aceleradamente y que la desigualdad también es observable entre los barrios madrileños.

La prensa local también ha reaccionado, tanto al hecho como a la nota de Le Monde. La Cadena SER destaca del “demoledor artículo” de Le Monde, la responsabilidad del Ayuntamiento de la capital y el gobierno de la Comunidad: «El gobierno regional quiere convertir Madrid en Miami».

Piquer esboza que Madrid «sufre un fenómeno de gentrificación acelerada» en el que se cierran establecimientos clásicos para abrir cadenas. «Este emblemático lugar del jazz madrileño tendrá que cerrar sus puertas a comienzos de 2026, víctima de una especulación inmobiliaria que se ha convertido en el ruido de fondo de la capital española».

Jorge González Iglesias con su socio, Guillermo Ramos, asumieron la gestión del club en 2018, y han hecho lo que han podido para mantenerse allí, pero «los propietarios quieren transformar el espacio en un restaurante de comida rápida», indicaron al medio francés. «Hemos hecho todo lo posible para salvar este lugar, pero no hemos logrado llegar a un acuerdo con los propietarios, que nos dijeron claramente que no tenían ningún interés en preservar este patrimonio».

Otros cambios han alterado la estética del centro de Madrid. El Hotel Reina Victoria, situado enfrente del café, cerró el pasado septiembre y el edificio aún está vacío, a la espera de ser vendido. Entre tanto, los árboles de la Plaza Santa Ana, «fueron arrancados a finales de 2023 para permitir la ampliación de un aparcamiento subterráneo».

«En esta carrera por convertirse en una ciudad global, Madrid se está desligando del resto de España. Esta transformación agrava las desigualdades», ha dicho el sociólogo Daniel Sorando, de la Universidad de Zaragoza, a Le Monde.

«El gobierno regional y municipal —en manos del Partido Popular desde 2019— quiere convertir Madrid en una especie de Dublín, que favorece cierto dumpingfiscal, y de Miami, con la llegada de una inmigración latinoamericana acomodada. Se quiere competir con Londres o París. Pero ¿a qué precio?», cuestiona en ese medio Jorge Sequera, profesor de sociología y especialista en transformaciones urbanas.

Piquer, autora de la publicación de Le Monde ha sido entrevistada en el podcast de la Universidad de Georgetown, y allí ha explicado que quiso escribir el artículo para mostrar cómo Madrid está cambiando y dicha transformación tiene efectos positivos y negativos. Su trabajo es producto de la convicción muy personal, en tanto gustos y preferencias, y del trabajo como corresponsal, de contar la ciudad a través de lo que pierde y también de lo que está ganando.

La corresponsal de Le Monde ve una Madrid vibrante, con mucha energía, nuevos habitantes, visitantes, inversores y turistas. Es una ciudad, dice, donde se están escuchando cada vez más acentos distintos y hay mucha presencia de extranjeros que la afirman en su camino hacia una ciudad global. Pero también es una ciudad que está cambiando muy rápido y se percibe un poco el miedo a que pierda su esencia, su identidad, su especificidad, aquello que la hace una ciudad diferente. El artículo nace de esa tensión. No es nostalgia, no es denuncia abstracta, es una nota que da cuenta cómo a través de un lugar, el Café Central, se definen ciertos cambios que experimenta Madrid y que lleva a preguntarse: ¿Qué tipo de ciudad quiere ser?

 

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