Los humanos, entre las especies más monógamas según un estudio comparativo

12 décembre 2025 - 10:01

¿Hasta qué punto son monógamos los seres humanos? Un estudio publicado esta semana en la revista Proceedings of the Royal Society: Biological Sciences sitúa a nuestra especie en el séptimo lugar de un ranking de monogamia que incluye a 35 especies de mamíferos.

El trabajo, dirigido por Mark Dyble, profesor de antropología evolutiva en la Universidad de Cambridge, propone una forma poco habitual de medir la monogamia. En lugar de observar conductas sociales o normas culturales, el investigador analizó datos genéticos para calcular la proporción de hermanos que comparten padre y madre dentro de una población. A mayor porcentaje de hermanos bilaterales, mayor grado de monogamia.

El estudio examinó información procedente de 103 sociedades humanas y de 34 especies de mamíferos. En lo más alto de la clasificación aparece el ratón Peromyscus californicus, con una tasa del 100% de hermanos de los mismos progenitores, seguido por el perro salvaje africano y una especie de topo africano. Los humanos se sitúan con un 66%, ligeramente por debajo del castor europeo y por encima de especies como el suricato, el gibón de manos blancas o el lobo gris.

Dyble sostiene que, pese a la diversidad de formas familiares observadas en las sociedades humanas, los datos respaldan la idea de que la monogamia social ha sido un rasgo central en la evolución de la especie, facilitando la cooperación y el cuidado compartido de la descendencia. El análisis incluye casi dos millones de relaciones entre hermanos humanos, extraídas de registros arqueológicos y etnográficos que abarcan desde cementerios de la Edad del Bronce hasta asentamientos neolíticos.

El estudio no ha estado exento de críticas. Julia Schroeder, profesora del Imperial College de Londres, advierte que cualquier clasificación de este tipo simplifica en exceso una realidad mucho más compleja. En la misma línea, Kit Opie, antropólogo evolutivo de la Universidad de Bristol, considera poco pertinente comparar a los humanos con otros mamíferos en lugar de hacerlo con primates, y señala que el trabajo no explica por qué la monogamia se consolidó en nuestra especie.

Más allá del debate académico, el estudio reaviva una vieja discusión sobre el peso de la biología, la cultura y la organización social en las formas de relación humana, y sobre hasta qué punto conceptos como la monogamia pueden medirse con herramientas comparativas.

Compartir el artículo